Maestría Reiki

El nivel de maestría tiene que ver con nuestro asentamiento material, con nuestra conexión con la Tierra. Actuar como maestro (especialmente en enseñanza) requiere desarrollar las habilidades prácticas de organización de grupos, aprender a reconocer y manejar el lenguaje corporal, y habilidades comerciales. Es decir nos obliga a desarrollar nuestra inteligencia práctico-emocional y no solo la intelectual. Desarrollar nuestra capacidad de acción y ver como los resultados no siempre van de la mano de nuestras teorías y purísimos principios. Aplicar la energía a cosas concretas. En definitiva, no es actuar como “materia que se va a transformar en espíritu” sino como “espíritu que ha venido a transformar la materia”.

Enseñando se aprende mucho. Impartir clase es estar en un examen permanente. Nos obliga a prepararnos bien y a desarrollar nuestra capacidad de respuesta. A veces solo se entiende algo de verdad cuando se tiene que explicar a otro. Sus lagunas, preguntas, errores y malentendidos nos harán perfeccionarnos y darnos cuenta de nuestras propias lagunas, errores y malentendidos.

 

Aprenderemos así lo mucho que nos sobra de lo que sabemos y lo mucho que nos falta de lo que desconocemos. ¿Iniciar? ¡Eso es lo fácil! Es lo más importante. Pero también es lo que menos estudio y esfuerzo necesita. El dominio de una materia hace que todo parezca más sencillo. De hecho se producen simplificaciones reales.  En Reiki como en todo el avance produce una simplificación. Pero a veces llegar a la simplicidad es un camino largo y difícil. Como maestro debemos contar con un buen repertorio de información: anatomía, conocimientos médicos básicos, muchos símbolos, haber leído mucho (¡y recordarlo!). El camino como “prácticos en una materia” es para nuestra evolución personal. El camino como maestro para la evolución social. Nada nos obliga a seguir ambos simultáneamente. Nada nos obliga a mantenernos el resto de nuestros días en ninguno de los dos caminos. Nada nos impide que los retomemos cuando sea conveniente.