Reiki Fase III

Cuando sentimos el impulso de pedir el tercer grado de Reiki, normalmente es que nuestro camino espiritual toma un rumbo consciente de auto conocimiento responsable.

Esto quiere decir que somos llamados al ejercicio de la práctica del Reiki desde un mayor compromiso con nuestro camino vital o del alma.

 

Reiki tres, nos conecta con esa parte de nosotros que sabe. Y nos obliga a renunciar a viejos patrones de pensamiento y hábitos que eran producto del miedo o la duda. Ya no caeremos en el error de echar la culpa otras personas o situaciones de lo que ocurre en nuestras vidas, pues la total responsabilidad nos instará a asumir plenamente todo lo que somos, en todos los ámbitos de nuestra vida. Así, estaremos preparados para dar el siguiente paso.


En esta fase nos conectaremos con el Rei Jhi, el cual históricamente es una de las fuentes del Reiki. Quiere decir algo así como “Técnica y Arte de la Energía Universal y diagnostico energético”. No emplea iniciaciones sino prácticas tomadas de cualquier sistema de entrenamiento energético, desde el Ki-kó al Do-in, Artes Marciales, Meditación, etc. Básicamente consiste aplicar a cualquier práctica la canalización consciente de la Energía Universal (Rei) y animarse a sentir la  energía para “saber” la raíz del síntoma. Esto es especialmente sencillo cuando se ha pasado por una iniciación Reiki o por una apertura de chacras. 

 

Este nivel III trabajaremos los siguientes contenidos: 

· Símbolos del Maestro interior Dai ko Myo tradicional y tibetano. 

· Uso de otros símbolos no Reiki (Anthakarana)

· Rei Jhi. Aquí introduciremos paulatinamente técnicas de diagnostico sensible.

Este nivel estimula el chacra raíz. Por ello tiene relación con el desarrollo de las habilidades prácticas y materiales, y no solo con lo “espiritual”.

· Cirugías energéticas.